martes, 26 de octubre de 2010
martes, 19 de octubre de 2010
martes, 12 de octubre de 2010
Quién pasea por las calles capitalinas de Lima, en el mes de Octubre, notará que el color morado engalana, por doquier, el paisaje de la antigüamente llamada "Ciudad de los Reyes".
Y es que desde el primero de Octubre no solamente las calles, edificios públicos, plazas e iglesias son enarboladas con banderas y pancartas de dicho color sino también los mismos habitantes de la capital peruana comienzan a vestirse de morado (mujeres con hábitos y hombres por lo menos con corbatillas moradas) como símbolo y en honor a una de las tradiciones más ancentrales y arraigadas de la ciudad que impregna el ritmo de vida de los limeños en dicho mes; hablamos de "La Procesión del Señor de los Milagros".
Lo cierto es que dicha procesión, es considerada como una de las manifestaciones religiosas más trascendentales del mundo cristiano, y una de las más grandes concentraciones humanas en toda la América Latina, cuando en todos los dias de procesión, millones de limeños forman "el mar morado" siguiendo la imagen del "Cristo moreno".
Haciendo historia, a mediados del siglo XVII, Lima vivía su pleno apogéo, como capital del dominio español en la América del Sur .
Por esta razón, la ciudad era también punto de atracción para aventureros e inmigrantes con ansias lucrativas.
Muchos de ellos provenían de la Costa Atlántica del Africa Occidental, que en ése entonces estaba ocupada por colonizadores portugueses.
Pertenecían a diferentes grupos étnicos como los Bozales, Carabelíes, Lúcumos, Angolas entre otros, habiendo llegado inicialmente en condición de esclavos a la costa atlántica y caribeña sudamericana.
Una vez libres, muchos se establecieron en la capital virrreinal trayendo consigo sus costumbres y tradiciones.
Los de Angola solían formar cofradías, algo así como agrupaciones de tipo religioso y cultural.
En sus reuniones se era usual venerar a los santos de su devoción, interpretando canciones nostálgicas que les hacían recordar sus orígenes, sus antepasados, la tierra que habían dejado atráz.
Por el año de 1650, la cofradía de los negros de Angola se acentuó en la zona limeña de Pachacamilla, lugar que antes habia sido ocupado por indios venidos de Pachacamác (antiguo centro de peregrinación Inca al sur de Lima).
La sede de la cofradía estaba construida con muros de adobe, una forma de construcción de barro duro, típica de la costa peruana. En uno de dichos muros fué pintado al temple por unos de los de Angola un “Cristo moreno” cruxificado.
La devoción puesta al hacer la obra, dió mucho que decir entre los miembros de la cofradía.
El 13 de Noviembre de 1655, la ciudad se vio extremecida por un terremoto que destruyó gran parte de ella. Casas, casonas señoriales, iglesias y monasterios quedaron al borde del suelo.
Como por milagro, el único muro que quedó intacto y sin resquebrajamientos en toda la zona de Pachacamilla fue precisamente aquel donde estaba plasmada la imagen del Cristo moreno.
Una Historia de Fe
Cuentan los cronistas que una mujer llamada Antonia Maldonado, original de Guayaquil, vino al Perú y se instaló en el Callao. A la edad de 20 años fue obligada por su madre a casarse con el noble Alonso Quintanilla, matrimonio que -según dicen- nunca llegó a consumarse por el enorme espíritu de servicio hacia Cristo que ella guardaba.
Por esas cosas del destino, Alonso fue atacado por una extraña enfermedad y murió repentinamente dejando viuda a doña Antonia, circunstancia que le permitió dedicarse de lleno a lo que era su verdadera vocación: servir a Cristo.
Por ello, funda un beaterio de nazarenas cuyo hábito era de color morado.
Debido a la intromisión del Capitán Francisco Serrano Carrillo de Albornoz, que impuso a una joven conocida suya como directora del beaterio valiéndose simplemente de las donaciones que él realizaba, doña Antonia inició posteriormente el beaterio de Montserrat denominado también Instituto Nazareno.
Desafortunadamente sólo funcionó 17 años, pues las autoridades intervinieron el lugar al verificar y comprobar que no tenía la licencia real requerida, motivo por el cual fue cerrado y luego demolido.
Finalmente, a doña Antonia le fue ofrecido un solar al lado de la Capilla del Cristo de Pachacamilla y, desde ese instante, su destino y el de sus beatas fue cuidar al Cristo moreno, siempre ataviadas con el hábito morado que usaban las nazarenas y que hasta hoy simboliza la devoción absoluta al Señor de los
martes, 5 de octubre de 2010
Consejos para una alimentación sana
- Reducir el consumo de carnes, embutidos, vísceras, mariscos y huevos. Una buena opción es comer más pescado azul.
- Beber abundante líquido, a ser posible agua como fuente de hidratación, tratando de moderar el consumo de vino y reducir o eliminar el consumo de otros tipos de bebidas alcohólicas.
- Aumentar el consumo de fibra, sustituyendo el consumo de productos refinados por aquellos integrales procedentes de grano entero.
- Tomar aceite de oliva virgen como grasa a la hora de cocinar en la dieta.
Y, finalmente, y aunque esto tenga más bien que ver con un estilo de vida saludable, más que con la propia alimentación sana en sí, se debe de abandonar el sedentarismo, practicando cada día una actividad física que nos ayude a mantenernos activos.
habitos saludables
Al pensar en salud lo primero que se viene a la mente es la ausencia de enfermedad por lo que salud es para muchos simplemente no estar enfermo.
La salud no debe ser entendida únicamente como ausencia de enfermedad y es por ello que la Organización Mundial de la Salud (OMS), la define como "un estado de completo bienestar físico, mental y social y no apenas ausencia de enfermedad".
Estar sano se trata de aprovechar la vida al máximo y de manera activa.
De ahí la importancia de no solo hacer ejercicio y alimentarse saludablemente, sino también prestar atención a aspectos como la actitud mental, la relación con las demás personas, controlar el estrés, etc.
Existe la creencia común de que las personas felices y positivas gozan de mejor salud. Numerosos estudios han establecido una clara relación entre una actitud mental positiva y una buena salud física.
Aquellos que aman la vida y que saben vivir se enferman menos.
Hoy se sabe que muchísimos padecimientos físicos son producto de conflictos emocionales.
Cada 5 de octubre se celebra en todo el país el Día de la Medicina Peruana. Esta fecha fue consagrada en honor al estudiante sanmarquino Daniel Alcides Carrión, quien hace 114 años sacrificó su vida para que la ciencia médica investigara y controlara, en cierta medida, los efectos nocivos de la verruga, temida enfermedad conocida en la época como "Fiebre de La Oroya".
Nacido en Cerro de Pasco el 13 de agosto de 1857, la figura señera de Alcides Carrión ha guiado ciertamente a muchas generaciones de médicos sanmarquinos, quienes hacen de su profesión y apostolado una acción de servicio social, desde los primeros años de su formación, pues el contacto con la población más necesitada lo experimentan cumpliendo sus prácticas en las postas médicas que la Universidad ha ido estableciendo progresivamente en las zonas marginales de la capital.
Acto central
El histórico Paraninfo de la Facultad de Medicina de San Fernando, como todos los años, sirvió de escenario para el reencuentro de viejos maestros, egresados, autoridades, profesores y estudiantes, no sólo de Medicina, sino también de muchas especialidades vinculadas a las ciencias de la salud.
Este año, el primer discurso correspondió al secretario general del Centro de Estudiantes de Medicina, Ronald Sotelo Ortiz, después al director de la EAP de Medicina Humana, doctor Agustín Iza Stoll. Estas alocuciones, al igual que la intervención del Decano de la Facultad, doctor José Piscoya Arbañil, y la del Rector de San Marcos, doctor Manuel Paredes Manrique, coincidieron en la necesidad de evaluar y reflexionar sobre la formación actual del médico, a fin de garantizar un eficaz desempeño en la administración de salud.
Al respecto, el doctor Manuel Paredes reiteró su objeción a la proliferación de facultades de Medicina, las mismas que no cuentan con las condiciones mínimas para una óptima enseñanza de la ciencia médica.
El doctor Paredes, que anteriormente se desempeñó como Decano de la Facultad de Medicina, dijo que "se dan licencias sin tener en cuenta requisitos básicos para su trabajo". Indicó también que acaba de presentar al Congreso un proyecto para reducir el número de facultades mediante la implementación de un Consejo de Enseñanza Superior.
Encuentro de Servicios Médicos
La Clínica Universitaria Sanmarquina ha programado para este 27, 28 y 29 de octubre el III Encuentro de Servicios Médicos Universitarios del Perú, que se desarrollará en el auditorio de la Facultad de Ciencias Matemáticas, y donde se reunirán especialistas de diversas instituciones tutelares de la salud pública.

