Quién pasea por las calles capitalinas de Lima, en el mes de Octubre, notará que el color morado engalana, por doquier, el paisaje de la antigüamente llamada "Ciudad de los Reyes".
Y es que desde el primero de Octubre no solamente las calles, edificios públicos, plazas e iglesias son enarboladas con banderas y pancartas de dicho color sino también los mismos habitantes de la capital peruana comienzan a vestirse de morado (mujeres con hábitos y hombres por lo menos con corbatillas moradas) como símbolo y en honor a una de las tradiciones más ancentrales y arraigadas de la ciudad que impregna el ritmo de vida de los limeños en dicho mes; hablamos de "La Procesión del Señor de los Milagros".
Lo cierto es que dicha procesión, es considerada como una de las manifestaciones religiosas más trascendentales del mundo cristiano, y una de las más grandes concentraciones humanas en toda la América Latina, cuando en todos los dias de procesión, millones de limeños forman "el mar morado" siguiendo la imagen del "Cristo moreno".
Haciendo historia, a mediados del siglo XVII, Lima vivía su pleno apogéo, como capital del dominio español en la América del Sur .
Por esta razón, la ciudad era también punto de atracción para aventureros e inmigrantes con ansias lucrativas.
Muchos de ellos provenían de la Costa Atlántica del Africa Occidental, que en ése entonces estaba ocupada por colonizadores portugueses.
Pertenecían a diferentes grupos étnicos como los Bozales, Carabelíes, Lúcumos, Angolas entre otros, habiendo llegado inicialmente en condición de esclavos a la costa atlántica y caribeña sudamericana.
Una vez libres, muchos se establecieron en la capital virrreinal trayendo consigo sus costumbres y tradiciones.
Los de Angola solían formar cofradías, algo así como agrupaciones de tipo religioso y cultural.
En sus reuniones se era usual venerar a los santos de su devoción, interpretando canciones nostálgicas que les hacían recordar sus orígenes, sus antepasados, la tierra que habían dejado atráz.
Por el año de 1650, la cofradía de los negros de Angola se acentuó en la zona limeña de Pachacamilla, lugar que antes habia sido ocupado por indios venidos de Pachacamác (antiguo centro de peregrinación Inca al sur de Lima).
La sede de la cofradía estaba construida con muros de adobe, una forma de construcción de barro duro, típica de la costa peruana. En uno de dichos muros fué pintado al temple por unos de los de Angola un “Cristo moreno” cruxificado.
La devoción puesta al hacer la obra, dió mucho que decir entre los miembros de la cofradía.
El 13 de Noviembre de 1655, la ciudad se vio extremecida por un terremoto que destruyó gran parte de ella. Casas, casonas señoriales, iglesias y monasterios quedaron al borde del suelo.
Como por milagro, el único muro que quedó intacto y sin resquebrajamientos en toda la zona de Pachacamilla fue precisamente aquel donde estaba plasmada la imagen del Cristo moreno.
martes, 12 de octubre de 2010
Peru: Octubre: "mes morado" en Lima
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